
Como sabéis, la música dentro de los videojuegos tiene un papel esencial que se ha ganado a pulso desde las primeras creaciones de 8 bit, con sus temas chiptunes que conseguían (y consiguen) tocarnos las emociones con sus armoniosas melodías en loops. Pero de este nacimiento de la música en los videojuegos ha llovido mucho y ahora más que nunca toma un fuerte protagonismo fuera de la pantalla, con la ambición de llegar emocionalmente a nosotros fuera del contexto de la interacción.



