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sábado, 15 de junio de 2019

Análisis de Cadence of Hyrule: Nintendo abraza lo indie con algo más que hueco en su catálogo #Vidaextra


Análisis de Cadence of Hyrule: Nintendo abraza lo indie con algo más que hueco en su catálogo

Cuando hace unos años Nintendo habló de la posibilidad de ser más abierto con sus franquicias muchos nos temimos lo peor. La sobreexplotación, o la igual de dañina mala explotación, era una sombra que los vientos del cambio arrastraron con el salto de sus sagas a móviles con poca fortuna, pero también una duda que se despejó generando entusiasmo al conocerse el trabajo de Mario + Rabbids Kingdom Battle.

Cadence of Hyrule une Crypt of the Necrodancer y The Legend of Zelda para reflejar esa misma premisa. No es que Nintendo se la juegue por el mero hecho de hacerlo, es que ya es consciente de que cualquier idea, si está tratada con cariño y calidad, puede acabar sumando pese a ir en contra de lo establecido.  

Abrazando dos mundos distintos

Cadence of Hyrule no sólo es importante por demostrar que la unión de esas dos ideas es posible. Brace Yourself Games, que ya se ganaron mi atención y respeto hace cinco años con el lanzamiento de Crypt of the Necrodancer, también quieren realizar esa combinación desde el respeto y, sobre todo, consiguiendo que por más importante que sea una de esas ideas nunca acabe pesando más que la otra.

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Con ello alcanzan una mezcla perfecta de dos títulos totalmente opuestos. Uno una franquicia para enmarcar que ha conseguido arrastrar millones de jugadores durante varias generaciones. El otro, un juego indie que consiguió despertar popularidad en su momento pero que no había tenido peso más allá de ese momento. 

Pese a su originalidad, cualquiera podría pensar que un acuerdo así acabaría con un escenario en el que el grande, The Legend of Zelda, acabaría fagocitando al pequeño. Sin embargo ambos títulos se revuelcan y retuercen hasta dar con un punto común en el que uno pone la estética, la historia y la exploración, mientras que el otro añade su combate y mecánicas con ritmo.

Aquellos que nunca se hayan acercado a Crypt of the Necrodancer, encontrarán una premisa es tan simple como efectiva. El ritmo que marca la música, sin duda la gran protagonista del título, se encarga de dictar cómo nos movemos nosotros y cómo lo harán todos los enemigos con los que nos crucemos. 

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Aprendiendo otra forma de jugar a Zelda

Gracias a escenarios y mazmorras cuadriculados, aprendemos a desplazarnos y atacar al son del compás, pero también a preveer el siguiente paso de los rivales que tengamos cerca. 

Algunos sólo utilizarán dos compases para acercarse en línea recta, otros utilizarán uno para moverse y otro para cargar su ataque, lo que convierte a Cadence of Hyrule, como ya lo era el primer juego de Brace Yourself, en un título en el que resulta clave aprender los patrones del mundo que nos rodea.

Para nosotros funciona exactamente igual. Lo hace hasta el punto de obligarnos, por ejemplo, a cargar el arco y disparar una flecha valiéndonos de dos compases, debiendo así medir con extrema precaución cada paso que demos. A partir de esa idea tocará explorar, completar puzles, superar mazmorras y mejorar a nuestro personaje igual que lo haríamos en un Zelda.

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Pese a que eliminar a todos los enemigos de una zona nos devuelve a un control más clásico a la hora de movernos, adaptarnos a la mecánica del ritmo es vital para poder avanzar. Una tarea nada fácil que, por su espíritu roguelike, puede acabar desesperando a más de uno durante los primeros paseos. 

Un reto al que vale la pena adaptarse

No nos engañemos, Cadence of Hyrule es un juego complicado de dominar. Lo es hasta el punto de verte en una esquina moviéndote en círculos, todo con la intención de mantener el compás e intentar discernir cuál debería ser el siguiente paso. 

Pero como si de un juego de ajedrez se tratase, llegará un punto en el que te verás rodeado de enemigos y sabrás que primero debes atacar a este porque el otro se moverá allí y si das un paso atrás se colocará delante ese para poder acabar con él.  Una locura perfectamente hilada a la que, por suerte, no tardas en engancharte.

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Que cuando dejes de jugar y saltes a otra cosa sigas teniendo en la cabeza no sólo la música, sino también el instinto de moverte a su ritmo, da buena cuenta de cómo consigue atraparte. Que a nivel visual podrías firmar que la adaptación viene desde Nintendo, confirma además que el trabajo a la hora de unir mundos es magistral.

Con una estética que inevitablemente recuerda los Zelda clásicos, Brace Yourself se permite el lujo de adaptar entregas más recientes para sumar enemigos o conceptos. Por ejemplo luchar contra un Bokoblin con armas que se desgastan. Por supuesto hay opciones más clásicas como los ítems y armas, que se mantienen en nuestro inventario pese a que morir supone perder todo lo que no esté atado de forma explícita al personaje.

Eso, que en las primeras partidas se convierte en un quebradero de cabeza, pronto dejará de ser un problema cuando aprendas la importancia del ahorro y puedas acceder a objetos permanentes. Lo primordial, tal y como comentábamos al principio, es acercarse a Cadence of Hyrule sabiendo que no es ni Crypt of the Necrodancer ni The Legend of Zelda, sino una combinación de lo mejor de cada uno. 

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La opinión de VidaExtra

La cara más amarga de Cadence of Hyrule está en todo lo que deja atrás en su intento por aunar ambos mundos. Ofreciendo mazmorras aleatorias también supone dejar de lado los puzles que encontrábamos en esas secciones en cualquier otro Zelda, pero tener que estar atado a una historia y lore limita la rejugabilidad que puedes llegar a tener. Por supuesto, ni hablar de poder añadir tu propia música para seguir jugando, algo que en Crypt of the Necrodancer era parte de la gracia.

Pese a ello esquiva bastante bien la bala de la duración. Cede una aventura que puede llegar  a alargarse durante un par de tardes e incluye retos y modos adicionales, pero es inevitable tener la sensación de que Nintendo habría sumado algo más de empuje y ambición si viniese de un estudio propio. Sea como sea, lo bueno siempre acaba pesando más que lo malo y, como ya ocurre en la mezcla entre ambos juegos, el equilibrio de Cadence of Hyrule es casi perfecto. 

Cadence of Hyrule

Cadence of Hyrule

Plataformas Switch
Multijugador No
Desarrollador Brace Yourself Games
Compañía Nintendo
Lanzamiento Ya disponible
Precio 24,99 euros

Lo mejor

  • Una mezcla perfecta entre dos juegos muy distintos
  • Espectacular banda sonora y adaptación visual
  • Un reto muy divertido

Lo peor

  • A algunos se les hará algo corto
  • Y a otros demasiado cuesta arriba


Tequila Works, de crear un apocalipsis zombi a ser el primer estudio con un exclusivo para Google Stadia #Vidaextra


Tequila Works, de crear un apocalipsis zombi a ser el primer estudio con un exclusivo para Google Stadia

Con todo el trajín de conferencias del E3 2019 y la avalancha de noticias que vino después, no hemos tenido tiempo para reflexionar sobre Stadia. No solamente por las preguntas que quedan en el aire hasta su puesta de largo en noviembre de 2019 para los fundadores y suscriptores del servicio Pro, sino también por lo que significa lo que ha logrado un estudio español.

Porque Gylt es el primer juego exclusivo de Stadia. Y sí, es español. De los creadores de RiME, para más señas, su obra más mediática a nivel mundial. El segundo exclusivo, eso sí, se presentó un minuto después: Get Packed.

Tequila Works, de Madrid hasta el mundo

RiME

Pocos podíamos imaginar, ni siquiera sus fundadores (Raúl Rubio y Luz Sancho), cuando se creó Tequila Works en 2009, que este estudio madrileño acabaría llegando tan lejos en tan poco tiempo. Máxime teniendo en cuenta que a su ópera prima, Deadlight, le faltaba un hervor pese a las buenas intenciones. Y eso que pertenecía a un género masificado, el de los zombis.

Bajo una propuesta jugable similar al clásico Another World, nos vimos ante un apocalipsis zombi de un modo distinto al habitual y con una fuerte carga narrativa, flojeando en un aspecto vital como el control y pecando de corta duración y escasa rejugabilidad más allá de los tres minijuegos ocultos.

Era un comienzo, sin duda y pese a todo, que dejó cierto poso de esperanza de cara a lo que podría venir después. Con lo que no contábamos era con que hubiese que esperar cinco años más desde aquel 2012 para su siguiente trabajo en colaboración con Cavalier Game Studios: The Sexy Brutale.

Pero esa "reinvención del Cluedo" pasó bastante desapercibida por culpa del siguiente trabajo de Tequila Works que acabaría saliendo en mayo de 2017. Principalmente por todo el foco mediático que había desatado hasta el punto de copar dos portadas en la prestigiosa revista EDGE en su tirada inglesa.

Sí, hablamos del evocador RiME. Una aventura que, para nosotros, logró sobrevivir al desaforado hype previo a su lanzamiento y a la impaciencia por anunciarse como exclusivo de PS4 y acabar saliendo en más plataformas tras recuperar su licencia frente a Sony. Un lío que significó varios retrasos.

La aventura en sí, en palabras de José Herráez, jefe de comunicación de Tequila Works por aquel entonces, estaba pensada para que volviésemos a "experimentar la sensación de tener ocho años a través de un niño" y bajo un marco fuertemente inspirado en las pinturas de Joaquín Sorolla sobre el Mediterráneo y en las producciones del Studio Ghibli, por supuesto.

Y todo ello bajo una historia sin diálogos que nos conquistó sin remedio.

Gylt, el nuevo rumbo dentro de Google Stadia

Gylt

2017 ha sido un año muy productivo para Tequila Works, porque aparte de esos dos juegos antes citados se adentró en la Realidad Virtual con The Invisible Hours y probó suerte también con los móviles en WonderWorlds.

Desde ahí, nada hacía presagiar que fuesen a anunciar la secuela oficial (en VR) de la mítica Atrapado en el tiempo, donde Bill Murray vivía una y otra vez el día de la Marmota. Y, sobre todo, que pocos meses después fuesen a anunciar un contrato exclusivo con Google Stadia para lanzar ahí Gylt.

Sí que nos preparamos ante esa posibilidad con la primera presentación de Stadia en la GDC 2019, con Tequila Works demostrando de qué era capaz la herramienta Style Transfer ML a la hora de modificar en tiempo real el estilo artístico de un videojuego. Un procedimiento sencillo e inmediato.

En palabras de Tequila Works, esto es lo que vamos a encontrar en Gylt:

El lugar donde se lleva a cabo es una ciudad aterradora y retorcida en la historia de los años 90. Una niña llamada Sally está atrapada en la ciudad abandonada de Bethelwood después de ser perseguida por un grupo de matones mientras buscaba a su prima perdida Emily. Mientras se adentra en sus misteriosas calles y en los edificios en ruinas de la antigua ciudad minera, Sally se embarca en un viaje surrealista de autodescubrimiento. Más allá de los confines de la realidad, se verá obligada a enfrentarse a su culpa y a sus miedos internos para escapar de una pesadilla sin fin que parece diseñada para torturarla.

Si bien en su presentación oficial no se dio ninguna fecha, en la descripción oficial de su página oficial se deja caer que su lanzamiento está previsto para noviembre de 2019, coincidiendo con el estreno de Google Stadia.

Y ahora que sabemos de qué es capaz Tequila Works cuando trabaja por su cuenta y ahora que están en el año donde celebra su décimo aniversario, lo más probable es que Gylt sea uno de los grandes alicientes para perderle el miedo, irónicamente, a este cambio de rumbo a la hora de disfrutar de los videojuegos. Por lo pronto, hay que darle la enhorabuena a este equipo.


viernes, 14 de junio de 2019

49 juegos de Xbox 360 que echamos de menos y que tendrán que esperar a Project Scarlett para ser retrocompatibles #Vidaextra


49 juegos de Xbox 360 que echamos de menos y que tendrán que esperar a Project Scarlett para ser retrocompatibles

Hay mucha joya oculta exclusiva de Xbox 360 que se tiende a olvidar a menudo y por desgracia no todas cuentan con retrocompatibilidad con Xbox One... ni la tendrán a partir de ahora hasta la llegada de Project Scarlett.

Era lógico que Microsoft anunciase que ahora se va a centrar más en la sucesora de Xbox One, pero no deja de sorprender que corte el grifo de la retrocompatibilidad, sin brindar nuevas incorporaciones, cuando aún queda año y medio para el salto generacional. Porque aún queda mucho juegazo por recibir su retrocompatibilidad y ahora no nos quedará otra cosa que esperar a Project Scarlett para la retrocompatibilidad global.

¿Y qué nos perdemos exactamente hasta entonces? He aquí algunos...

Omitiremos los que han tenido reediciones o remakes en Xbox One.

Alien Breed Trilogy

Alien Breed Trilogy

Procedente de una de las sagas con vista cenital por excelencia de Amiga, Alien Breed Trilogy fue una nada desdeñable puesta al día de los clásicos de Team 17 con gráficos renovados y características actualizadas, entre ellas la opción de jugar online junto con otra persona. O bien en modo local.

Alpha Protocol

Alpha Protocol

Cuando lo probé no me gustó y me deshice de él, pero con el tiempo Alpha Protocol ha alcanzado la categoría de juego de culto (pese a que a sus propios creadores creyesen que tuvo que ser cancelado) y ahora me muero de ganas de darle otra oportunidad. Por cierto, que el juego lo desarrolló Obsidian Entertainment, que forma parte ahora de Xbox Game Studios.

Bionic Commando + Rearmed

Bionic Commando

El estudio GRIN se sacó de la chistera un remake genial de este clásico de Capcom por medio de Bionic Commando: Rearmed, el cuál acabaría teniendo una secuela (que sí es retrocompatible) de gran calidad. Sin embargo, no gozó del mismo reconocimiento con esa aventura en 3D bajo el nombre de Bionic Commando. Y eso que no nos pareció nada mala...

Blur

Blur

Blur fue el injusto caparazón azul de Bizarre Creations. Un gran imitador de los Mario Kart de Nintendo, pero bajo un estilo más adulto y moderno. ¿Lo más triste? Un año después de salir, cerró el histórico estudio inglés.

Dead or Alive 4

Dead or Alive 4

Dead or Alive 4 no sólo fue uno de los primeros juegos del catálogo de Xbox 360, sino que debutó con muy buen pie en la consola de Microsoft y tuvo un detalle especial para los fans de Halo: la luchadora Spartan-458.

Dust: An Elysian Tail

Dust: An Elysian Tail

Dust: An Elysian Tail es uno de los metroidvania más preciosos que nos dejó el catálogo de Xbox Live Arcade. Pero su exclusividad apenas le duró un año, viendo cómo ha ido llegando hasta consolas recientes como PS4 y Switch.

Eternal Sonata

Eternal Sonata

A menudo se olvida que Eternal Sonata surgió como exclusivo de Xbox 360, aunque la exclusividad del RPG del estudio nipón tri-Crescendo (encargado en sus inicios del sonido en los trabajos del mítico estudio tri-Ace, el de los Star Ocean y Valkyrie Profile) durase tan solo un año hasta el port de PS3.

Fez

Fez

Fez es, de largo, una de las mayores genialidades indie de su época. La pena es cómo acabó todo con Phil Fish, hasta el punto de cancelarse su secuela.

Forza Motorsport 2 + 3 + 4

Forza MotorSport

Tanto Turn 10 Studios como Playground Games se han tomado este año un descanso de su saga Forza (salvo ese DLC con temática LEGO para Forza Horizon 4). Lo que nos parece raro es que tan solo el primer Forza Horizon sea retrocompatible, quedándose fuera los Forza MotorSport (2, 3 y 4).

Fuse

Fuse

Fuse fue un estrepitoso fracaso para EA, pero cuando le di una oportunidad no me pareció tan mal juego como se vio en sus críticas. Al fin y al cabo, estaba detrás Insomniac Games y gozó de unas armas muy originales.

GoldenEye 007: Reloaded

GoldenEye 007: Reloaded

Todo usuario de Nintendo 64 tiene en un pedestal el mítico GoldenEye 007 de RARE por motivos más que obvios: era un juegazo tremendo. Nada que ver con su puesta al día de 2010, donde se perdió gran parte de su magia. Pero no deja de ser una pena que no haya contado con retrocompatibilidad.

Lollipop Chainsaw

Lollipop Chainsaw

Sólo Suda51 podía crear un apocalipsis zombi donde su protagonista, algo más que una cheerleader, decapitaba a su novio para salvarle la vida y llevar su cabeza colgando a todas partes. Acción y humor en Lollipop Chainsaw.

MagnaCarta II

MagnaCarta II

Sin ser una maravilla en sus orígenes para PC, ni con su secuela para PS2, MagnaCarta siempre ha tenido cierto atractivo para los amantes de los RPG coreanos, especialmente por su estética. Y si bien todo esto se mantuvo en el posterior MagnaCarta II de Xbox 360, su popularidad decreció bastante pese a contar con un sistema de combate con cadenas muy interesante.

Majin and the Forsaken Kingdom

Majin and the Forsaken Kingdom

No me ha sorprendido en absoluto que entre las últimas incorporaciones al catálogo de retrocompatibles con Xbox One esté Enslaved: Odyssey to the  West, porque es un juego que mereció más reconocimiento en su día. Lo que me ha fastidiado mucho es que se hayan olvidado de Majin and the Forsaken Kingdom, una de las joyitas que nos dejó Game Republic, también de 2010.

Max Payne 3

Max Payne 3

Max Payne es una saga de culto en Remedy Entertainment que gozó de dos entregas hasta que Rockstar Games tomó las riendas en 2012 para llevarla a su terreno con Max Payne 3, un capítulo que gozó de muy buena prensa.

Need for Speed (Shift + Hot Pursuit + MW)

Need for Speed: Hot Pursuit

A modo de anécdota bastante extraña, nunca hemos visto ningún Need for Speed retrocompatible con Xbox One, por lo que esperamos que Scarlett se acuerde de alguno de los mejor valorados: Need for Speed: Shift, Need for Speed: Hot Pursuit, Need for Speed: Most Wanted y Shift 2: Unleashed.

Nier

Nier

Nier, spin-off de la saga Drakengard, fue en su momento un juego de nicho, pero gracias al soberbio NieR:Automata se revalorizó su nombre. Ahora bien, aquel juego de Cavia de 2010 dista mucho de la excelencia del nuevo.

Ninja Blade

Ninja Blade

Ninja Blade dista mucho de la From Software actual, especialmente por el uso y abuso de los QTE a lo largo de toda su historia. Pero no deja de ser una alternativa a los legendarios Ninja Gaiden con un toque más palomitero.

Project Gotham Racing 3 + 4

Project Gotham Racing

El tristemente desaparecido estudio Bizarre Creations ganó muchos kudos con la continuación del memorable Metropolis Street Racer de la SEGA Dreamcast. Y no olvidemos que Project Gotham Racing 3 formó parte del catálogo de lanzamiento de Xbox 360. Una pena que se quedase en el 4.

Quake 4 + Quake Arena Arcade + Quake II

Quake 4

Bethesda está mimando mucho a DOOM y a Wolfenstein, dejando la saga Quake para experimentar mediante Quake Champions. En Xbox 360 lo único que tuvimos fue Quake 4 (con Quake II de regalo en su interior) y el port del legendario Quake III: Arena para XBLA como Quake Arena Arcade.

Remember Me

Remember Me

Remember Me, la ópera prima editada por Capcom de los creadores de Life is Strange, fue atípica, viendo la trayectoria del estudio, pero fue un juego de acción bastante consistente, ideal para los fans de la ciencia ficción.

Renegade Ops

Renegade Ops

Seguimos sin explicarnos cómo este pelotazo arcade de Avalanche Studios (sí, los de Just Cause) no ha contado con retrocompatibilidad con Xbox One, pero si te lo estás preguntando, Renegade Ops no ha perdido su frescura. Como las recreativas de los 80 y los 90, pero mucho más espectacular.

Retro City Rampage

Retro City Rampage

Como si fuese un videojuego de NES, Retro City Rampage sorprendió por su incesante número de referencias a la cultura de los 80 dentro de un GTA de 8-bits donde podíamos hacer auténticas diabluras. Lo raro es que entre sus múltiples reediciones no haya estado Xbox One. Ni retrocompatible.

Scott Pilgrim vs. The World: The Game

Scott Pilgrim

Scott Pilgrim contra el mundo: el videojuego es uno de tantos juegos que se han descatalogado del mercado digital, de ahí que no entrase en los planes de contar con retrocompatibilidad con Xbox One. Una pena, porque esta licencia nos brindó un beat 'em up a la vieja usanza bastante potable.

Sonic & SEGA All-Stars Racing

Sonic & SEGA All-Stars Racing

Cierto es que Sonic & SEGA All-Stars Racing Transformed es retrocompatible, pero no así la anterior entrega, donde Banjo y Kazooie fueron invitados en exclusiva de la versión para Xbox 360. Sólo por eso lo echamos en falta.

SoulCalibur IV + V

Soul Calibur IV

Aunque no podamos quejarnos en relación a la saga SoulCalibur al ser los dos primeros retrocompatibles con Xbox One, no habría estado de más acordarse de SoulCalibur IV y SoulCalibur V, principalmente por todos esos invitados de lujo que recibieron, como Darth Vader, Yoda o Ezio Auditore.

Singularity

Singularity

Raven Software nos sorprendió con Singularity en 2010. Un juego que llegó sin hacer ruido y que se convirtió al instante en un FPS muy a tener en cuenta para los fans de las paradojas temporales gracias al uso de su DMT (Dispositivo de Manipulación Temporal) y sus tres finales posibles.

The Chronicles of Riddick

The Chronicles of Riddick

The Chronicles of Riddick: Escape from Butcher Bay fue uno de los mejores juegos que tuvo la primera Xbox y su secuela en Xbox 360, The Chronicles of Riddick: Assault on Dark Athena, lo rediseñó a modo de regalo. Con el primero fue donde Starbreeze Studios empezó a despuntar.

The Club

The Club

Probablemente, uno de los trabajos más olvidados del desaparecido estudio Bizarre Creations. The Club fue un shooter con espíritu arcade que nos picó con sus puntuaciones y esa incesante lucha con el crono. Fue, a su vez, uno de los juegos que apostaron seriamente por Games for Windows Live en PC.

The Saboteur

The Saboteur

Pandemic Studios tuvo la desgracia de desaparecer en 2009, justo después del lanzamiento de The Saboteur. Y fue una pena en ambos casos, porque a este estudio le debemos los orígenes de Star Wars Battlefront y Destroy All Humans!; y aquel sandbox contra los nazis fue una jodida maravilla.

Tony Hawk's Pro Skater HD + AW + P8 + PG

Tony Hawk

Resulta extraño que ningún videojuego de la serie Tony Hawk haya tenido retrocompatibilidad en Xbox One cuando Skate ha contado con dos. Nos daba igual el videojuego, pese a que nuestras preferencias habrían sido Tony Hawk's Pro Skater HD, American Wasteland, Project 8 y Proving Ground.

Viking: Battle for Asgard

Viking: Battle for Asgard

Creative Assembly se tomó un pequeño descanso en 2008 de tanta estrategia y lanzó al mercado Viking: Battle for Asgard, un juego de acción en mundo abierto que nos planteó batallas masivas bastante llamativas por aquel entonces. Una lástima que su conversión a Steam fuese tan desastrosa.

Virtua Tennis 3

Virtua Tennis 3

Resulta muy triste saber que SEGA lleva desde 2012 sin lanzar una entrega nueva de su saga sobre el tennis, pero es que tampoco ha estado fina con sus últimas entregas, siendo Virtua Tennis 3 el único que se salva de la quema.

Worms 2: Armageddon

Worms 2: Armageddon

Han pasado diez años desde el lanzamiento de Worms 2: Armageddon en Xbox Live Arcade y no ha perdido ni un ápice de frescura, siendo el último videojuego puro sobre la saga Worms debido a la insistencia de Team 17 por renovar su gallina de los huevos de oro hasta explotarla y dejarla de lado.

El bagaje ha sido excelente, en cualquier caso, al contar con más de 600 juegos retrocompatibles desde que se puso en marcha a mediados de 2015. Y si miramos a nuestra lista de deseos en 2018, ¡han llegado la gran mayoría!