
IndieMAD
(Una Semana Después)
Resulta complicado hablar de algo que has montado tú mismo. Diría que es incluso un poco ridículo. ¿Qué demonios voy a decir? Es evidente que no voy a decir que fue un desastre y por otro lado tampoco puedo (o no debo) bañarme en mi propio barro para exaltar sus virtudes. Antes de comenzar el texto pensaba realizar algo así como un repaso, una suerte de resumen de cómo se ha llegado hasta IndieMAD (sin corchetes, porque el editor de texto NO ME DEJA). Ahora creo que es mucho mejor hablar de sensaciones. De todas las sensaciones que han permitido que IndieMAD exista y de quienes han contribuido a ello. Tomen esto como un "post tributo" a quienes han estado ahí, que no son pocos.
Hay que empezar por algo, así que empecemos por la pregunta que más me he/me han hecho durante estos meses: ¿Por qué IndieMAD? La respuesta larga sería algo así como que en nuestro fuero interno pensábamos que Madrid necesitaba un evento dedicado en exclusiva al videojuego independiente. Un evento que no incluyera a los indies como un anexo que les permitiera rellenar un hueco en la sala, sino que fueran las estrellas de la función. La respuesta corta es porque podíamos hacerlo, aunque esto cuenta con un montón de matices.
IndieMAD ha podido hacerse porque un montón de gente ha creído en el proyecto sin nada que lo avalase. Si IndieMAD hubiese sido un juego y un publisher nos hubiese preguntado a quién iba dirigido no habríamos podido responder. ¿A quién va dirigido un evento sobre el videojuego independiente en la capital de un país donde la mayoría de este tipo de desarrolladores apenas consiguen un 1% de sus ventas? Y sin embargo creyeron. Creyeron desde Codemotion, quienes desde el principio nos dieron vía libre y toda la ayuda necesaria para que esto salga adelante. Creyeron los devs, quienes dijeron sí a participar en un evento sin referencias montado por gente que no tenía ninguna experiencia en este tipo de proyectos. Creyó el público, quienes no sé muy bien cómo consiguieron que el sábado, el día con acceso libre, apenas se pudiese andar entre las mesas de los expositores. No soy quién para decir si el resultado fue bueno o malo, pero una semana después no deja de sorprenderme que estos tres elementos hayan funcionado.



